Instituto Nacional del TORAX

INT y su seguimiento a pacientes dados de alta por COVID-19

Desde abril que un equipo de Instituto Nacional del Tórax (INT) se encarga de los pacientes que han sido dados de alta de coronavirus, pero que de igual manera deben ser monitoreados a distancia mientras deban estar en cuarentena en su domicilio.

 

Héctor Rocha Carrasco, de 57 años, tuvo COVID-19. El 4 de mayo ingresó al INT con serias complicaciones respiratoria, situación que lo dejó 21 días en coma intubado y, en total, más de 51 hospitalizado. Su situación fue crítica, al igual que la de su mujer, que estuvo casi en las mismas condiciones, unas habitaciones más allá. Pero hoy dice estar agradecido y consciente de la segunda oportunidad que le da la vida: “Lo único que tenemos como familia es gratitud, porque yo, mi mujer y mis hijos estamos vivos (estos últimos, de 21 y 27, también se contagiaron, pero pasaron la enfermedad en la casa). Todos tuvimos coronavirus y en el Instituto se portaron tan bien con nosotros, que no tengo palabras para explicarlo. Hasta hoy, que la doctora Paula me sigue llamando para saber cómo estoy. Ella me derivó a la psicóloga del INT, porque esta situación ha sido muy difícil para mí y también a un neurólogo, porque tengo mucho dolor en mis pies.”, declara emocionado.

Él es uno de los pacientes que la Dr. Paula Irazoqui, Broncopulmonar, le ha hecho seguimiento telefónico, luego de haber sido dados de alta del INT, al superar el coronavirus.  El trabajo de la profesional comienza cuando el paciente se va del hospital y continúa hasta que completa su cuarentena: “Tenemos dos objetivos con este programa: el primero es detectar complicaciones tempranas en los pacientes que han sido dados de alta; por eso se les aplica una pequeña encuesta para saber si han sentido dolor, tos, dificultad para respirar o falta de apetito, por ejemplo, para así ser derivados a un especialista. En esta instancia también monitoreamos su estado de ánimo, para ver si es candidato a ser visto por nuestra psicóloga”. Y continúa: “El segundo objetivo es supervisar si están cumpliendo las medidas de aislamiento… saber cuánta gente vive en la casa, cuántos baños hay, etc.”, explica la Dr. Paula Irazoqui.

Manuela Catril Antillanca, de 52 años, también tuvo COVID 19. Estuvo casi un mes hospitalizada y hoy, ya casi recuperada (su mano izquierda la siente adormecida), nos contó lo importante que fue este programa de seguimiento: “Yo soy hipertensa y diabética, entonces la doctora Paula me llamó varias veces durante mi cuarentena, para saber cómo me sentía. Fue un gran apoyo, me sentí acogida y muy contenida”.

Hasta el momento, la doctora cuenta que ha monitoreado a 65 pacientes que se han ido de alta. Todos ellos reciben la primera llamada de parte de la profesional entre 24 y 72 horas después de haberse ido a sus casas, y siempre se sienten muy agradecidos de este servicio: “Los pacientes que se van se ponen muy nerviosos con el tema del aislamiento post enfermedad, y estas llamadas le entregan tranquilidad, ya que se dan cuenta que seguimos preocupándonos de ellos”

Si tienes duda sobre este programa, el teléfono es: 225754904