Instituto Nacional del TORAX

“La prioridad en un trasplante se define por la condición clínica del receptor y no por su situación financiera”

En el Día del Trasplante en Chile, Pablo Gacitúa, director del Instituto Nacional del Tórax, hace un llamado a sumarse a las campañas de donación y terminar con los mitos y temores en torno a este tema, que nos coloca en la lista de países donantes con una cifra poco alentadora de sólo siete donantes por millón de personas.

Un llamado a confiar en los procedimientos médicos en torno a la donación y trasplante de órganos, hizo esta mañana el director del Instituto Nacional del Tórax, establecimiento público que lidera en operaciones de trasplante de pulmón y el segundo de la red pública en trasplante de corazón.

“Lamentablemente en los últimos años hemos registrado una baja en la realización de trasplantes, que no guarda relación con la capacidad instalada, sino en la escasa donación de órganos, por eso en este día es muy valorable la realización de campañas que incentiven la donación, tanto desde el mundo público como privado. Lo principal es que como entidades públicas debemos dar la tranquilidad de que están todos los mecanismos de resguardo adoptados para que exista transparencia en la asignación de un órgano cuando éste es procurado, y que obedecen a criterios absolutamente técnicos de compatibilidad clínica. No hay un factor económico que incida en la prioridad”, explica.

Como establecimiento público, el Instituto Nacional de Tórax ha beneficiado a muchos pacientes de Fonasa, “así que hay que desmitificar esto de que contar con recursos económicos permite acceder a prestaciones tan complejas como ser receptor de un órgano”.

El Instituto Nacional del Tórax es un establecimiento catalogado de alta complejidad, capaz de realizar trasplantes simultáneos de corazón y pulmón (uni y bipulmonar). “Contamos para ello con los equipos profesionales, de infraestructura y el equipamiento para realizar estas prestaciones de manera segura para nuestros pacientes, pero también entregar seguridad a las familias de los donantes, pues una decisión tan emotiva requiere asegurar también que esos órganos llegarán a un paciente calificado médicamente, que le dará una nueva oportunidad de vida”, concluyó el director.

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